Unos breves apuntes como punto de partida para comenzar a entender la guerra en Siria.

 

Saber como empezó la guerra en Siria no es fácil de entender para los que no nos dedicamos a Política, ni Sociología ni Historia,… pero más difícil aún es conseguir comprender porqué, tras 5 años, continua sin visos de solución.

Resumo algunos datos relevantes, para tener un punto de partida que ayude a entender mejor el resto de las informaciones que se van dando. No tengo ninguna duda de que este resumen es del todo insuficiente para toda la complejidad y gravedad que tiene esta guerra. Por ello  todos deberíamos estar al tanto de ella; sin embargo, muchas personas no se atreven a acercarse a la información porque creen que no poseen las nociones suficientes acerca de sus comienzos. Pero el desconocimiento de estos hechos creo que facilitan aún más la impunidad con la que se crean.

Lo primero que objetivamente debemos saber es que no existen dos bandos, ni dos facciones, ni dos equipos ni dos aliados. La guerra de Siria es una maraña de intereses propios y particulares en la que sin duda los principales y más cruelmente damnificados son los civiles que están en medio de esta multitud difícil de reconocer.

En marzo de 2011, hace ahora 5 años, comienza una revolución que pretende luchar contra el gobierno de Al asad, presidente de Siria desde 2000. Este entonces, sorprendiendo a muchos que quisieron ver en él el principio del cambio hacia una democracia tras el gobierno de su padre, arremetió duramente contra los insurgentes. Comenzó así una guerra civil y un cruce de culpabilizaciones que sin duda sacaban a relucir determinados intereses más que el deseo de la resolución de un conflicto que se ha convertido en una situación de emergencia humanitaria difícilmente comparable a ninguna otra de los últimos años.

Poco a poco fueron apareciendo grupos rebeldes – oposición siria- hasta llegar a contarse más de 1000 grupos armados ( rebeldes contra el Baath,- Partido de al Asad-, islamistas, islamistas fundamentalistas y terroristas…) luchando de manera más o menos independiente sin una organización coherente entre ellos, contra el gobierno de al Asad, contra los Yihadistas del Daesh ( también llamado Isis o Estado Islámico) o contra los que se les iban uniendo. Para complicarlo todo aún más, el mapa se escinde en torno a este país que contaba antes del conflicto con unos 2,530.740 habitantes y diversos países se suman a favor y en contra pero sin unirse entre ellos para valorar el final del conflicto. Así, por ejemplo, Rusia se posiciona a favor de al Asad y ha desplazado armamento y ayuda financiera, también Hezbolá se mantiene al lado del régimen sirio así como Irán. Francia y EEUU, al igual que el Consejo de seguridad de la ONU se dispusieron a intervenir al cruzar, como dijo Obama, la línea roja cuando atacaron Siria con armas químicas. Ataque que de nuevo, ha servido para cruzarse acusaciones acerca de su autoría.

También son contrarios a al Asad Reino Unido, Canadá Australia, Arabia Saudí, y Turquía. Mientras tanto, también se mantienen las acusaciones sobre la causa del conflicto, la ONU mantiene que el origen es sectario, basando sus argumentación en el enfrentamiento entre alauíes (la familia de al Asad y el propio Estado) y chiitas que luchan contra grupos suníes. Al Asad y sus aliados sostienen que el conflicto y algunos grupos radicales han sido financiado por Occidente con la intención de tomar el país cuando el gobierno caiga. La oposición siria junto a los países que la apoyan fijan el origen de la insurrección en la Primavera árabe.

Transcurriendo así las cosas, el Daesh ya controla la mayor parte del territorio sirio y de sus reservas de petróleo, de donde financian su actividad terrorista. En el mayor éxodo de personas desde la segunda guerra mundial, ya hay más de 4 millones que han huido de Siria; han muerto más de 360.000 personas; más de 6 millones de desplazados internos; más del 80 por ciento de los niños sirios están afectados por el conflicto.

La mayor parte de refugiados sirios, más de 4 millones, han sido acogidos por países vecinos como Turquía, Líbano, Irak, Egipto.

Más de 7000 sirios han muerto intentando llegar a Europa. De los programas de reasentamiento y de las solicitudes de asilo, solo una muy pequeña parte de los miles de personas que deberían ser ayudadas en estos contextos han conseguido ser aceptados en ellos. España ha atendido a menos del 1% de las solicitudes que se presentan en la UE.

Canadá y Alemania son los países con más ofrecimientos de reasentamientos .

No es posible de un vistazo contar la historia. No nos es posible llenarnos la memoria con las razones que argumentan unos y otros para fijar el comienzo de la guerra. Lo que realmente debería promover la acción resolutiva es la terrible situación de los refugiados, de los que aún continúan allí y de los que se han quedado en medio mientras se debate el grave problema internacional que suponen los desplazados sirios.

El acuerdo de la UE con Turquía realizado en Marzo de 2016, deja un amargo sabor a frustración y recuerda el porqué el ciudadano de a pie no es capaz de hacer un seguimiento lógico a los conflictos internacionales de esta índole: el ciudadano no está presente en los acuerdos políticos que se firman a puerta cerrada y se modifican luego a puertas abiertas, utilizando como moneda de cambio precisamente el tema de los refugiados sirios. Si finalmente, estas concesiones sirvieran para atender a esta gravísima situación, (en este caso para reducir la afluencia de refugiados entre Grecia y Alemania), ciertamente, podría darse el trueque por válido. Pero sabemos, se sabe, que no será así. Tampoco se sabe si lo que no era legal ayer, seguirá siéndolo mañana. Poco importa, el caso es que hoy lunes día 4, la UE comenzará el pacto “uno por uno”: Europa admitirá a un sirio por cada sirio expulsado a Turquía desde Grecia. No se sabe o no nos han contado, qué países miembros serán los que acojan a estas personas.

Juzgar por vosotros mismos.